Irelia Pérez Morales:
Alguna vez el humo…
De su poemario Cicatrices de sal, Premio Iberoamericano
Cucalambé 2009, el más reciente libro con ese galardón,
que verá la luz en esta XLIII Jornada Cucalambeana
En el Catauro de la décima de
El programa de la ya cercana XLIII Jornada Cucalambeana prevé, como es costumbre, el Catauro de la décima (jueves primero al sábado 3 de julio), encuentro de los escritores decimistas dentro del gran concierto de la fiesta mayor de la cultura campesina y la estrofa poética de diez versos, esta última en sus dos vertientes: la que se expresa improvisadamente, música mediante, en los escenarios, y la que se da a conocer en letra impresa.
El más importante certamen de la décima escrita, el Premio Iberoamericano Cucalambé, tiene en la agenda del Catauro de la décima sus dos momentos culminantes: la premiación del concurso en su edición de este año y la presentación, por la tunera Editorial Sanlope, del libro ganador el año pasado. En este caso se trata de Cicatrices de sal, de Irelia Pérez Morales (Camajuaní, Villa Clara, 1956; residente hace mucho en Cienfuegos) que mereció el lauro a resultas del veredicto de un jurado compuesto por Sigfredo Ariel, Víctor Fowler y Roberto Manzano, todos ganadores del Premio Nacional de Poesía Nicolás Guillén, en distintas ediciones.
Manzano —también investigador y profesor de Literatura con larga trayectoria—, quien presidió ese tribunal, escribió el prólogo, titulado El ensamblaje de las heridas, que presentará al lector la obra impresa, y en ese introito comenta: “Irelia inscribe un tatuaje en que el ancla tiene un raro protagonismo en medio de un juego prevaleciente de líquidos. Y todo en una atmósfera posmoderna de grotescos, de violencias visuales, pero todo sujeto al pulimento de la síntesis, al agradable cierre de lo que se exhala. Es indudable que muestra pericia en los contrastes, que son, en muchos momentos de realización de lo artístico, toda la técnica posible. Lo que torna unitivo lo disperso, es la voz que habla y la voluntad de composición del libro, que lo constituye en sistema.
“Aunque en arte no se puede olvidar ni un solo segundo la forma, porque es el reino de las representaciones, Irelia Pérez se encuentra trabajando en cada página con cicatrices, y en muchas ocasiones sobre ellas danza la sal, lo que genera una entrada profunda en la sensibilidad humana. Este libro vale como un acierto de la sensibilidad, y el hecho de que esté en décimas torna la visualidad más rápida, y más proclive a la sanación de las incisiones que produce el caos”.
Irelia Pérez Morales había alcanzado en el 2008 el segundo lugar en este cotejo literario, con su poemario Partitura inconclusa, cuya publicación fue prometida después por la casa editorial de Cienfuegos. Al conquistar el lugar cimero en el 2009, se convirtió en la tercera mujer en merecerlo —las dos anteriores fueron María de las Nieves Morales (2002) y Odalys Leyva Rosabal (2008)— y primera en conquistar, el mismo año, ese lauro y el del concurso nacional de glosas Canto alrededor del punto, en homenaje al escritor Adolfo Martí Fuentes. En este último, el premio se debió al poema Hester Prynne escribe la última página de sus memorias minutos antes de subir al cadalso.
Adelantamos este poema perteneciente al libro Cicatrices de sal:
ALGUNA VEZ EL HUMO TUVO SABOR A HUESOS
Átropos es un pabilo
Reseco…….Junto a la lumbre
gastó sus manos
…………………….Herrumbre
de tanto hueso sin hilo
Corta una advertencia el filo
del portón…….En la alambrada
una tumba arrodillada
ruega a Jesús que regrese
la cruz sin gamma…….Anochece
Cruza un tren rumbo a
(Humo gris)
………………En la caseta
del guardavía……Satán
pare humo gris……Un guardián
escarba en otra maleta
Luego exprime su bragueta
sobre una revista porno
No hay boleto de retorno
(Llama el humo…….Nadie escuche)
Un osezno de peluche
llora en la puerta del horno
En nuestros archivos, otros poemas del libro premiado en el Cucalambé 2009:
—Danza con loco
—Monólogo del pez
—Reflexiona el pecio
—Pandora viaja en crucero
—Cita con ángel
—Presentación del ancla
—Nocturno en el Paraíso (sin Eva)
—Cuando la fiebre copula con los cerrojos
En el propio 2009, antes de obtener el Premio Iberoamericano Cucalambé, Irelia había merecido el Premio Principito, de poesía para niños. En el 2008 ganó el Premio Ala Décima con su cuaderno Después de las sirenas. Es fundadora y vicepresidenta del Grupo DecimalSur, de Cienfuegos, y representante del Grupo Ala Décima —al cual ingresó en el 2009— en esa provincia. Otras muestras de la obra poética de Irelia, mediante estos enlaces, en el blog Álbum nocturno y en la antología poética Arte poética. Rostros y versos, ambos coordinados por el poeta salvadoreño André Cruchaga. Para comunicar con ella por email: ireliapm56@yahoo.com
OTROS ESCRITORES DECIMISTAS DE CIENFUEGOS:
JESÚS FUENTES GUERRA (1951). Emblemática figura de la escritura en décimas en Cienfuegos, con una larga trayectoria en su cultivo y en la investigación sobre la estrofa. Vea Jesús Fuentes evoca a Bola de Nieve en un poema de su libro Las antiguas criaturas del paisaje, publicado por la local Ediciones Mecenas, y otras dos décimas de ese volumen.
JUSTO CABRERA BRITO (1960). Preside el Grupo DecimalSur. En sus trabajos con la décima se percibe un interesante afán experimental, con la utilización de metros diferentes dentro de la combinación tradicional de rimas, como puede apreciarse en dos poemas suyos publicados aquí anteriormente: Pequeña biografía y Simil-Higuera.
MARIBEL MONZÓN ROSADO (1973), miembro del Grupo DecimalSur y ganadora del Premio Ala Décima en el IV concurso para poetisas Décima al filo, con su cuaderno Puertas. Su noveleta en décimas Altramuz de sombras (Editorial Mecenas, 2009) se presentó en la versión cienfueguera de la pasada Feria del Libro.
MADELINE PEDROZA (PIKY) (1964), miembro del Grupo DecimalSur. Tiene publicado el poemario Cristales rotos al anochecer (Editorial Mecenas, 2007). Entre los galardones obtenidos figura el primer premio en el XI concurso nacional de poesía Regino Pedroso (2006). Vea aquí sus poemas en décimas Incertidumbre y Esfinge, así como De Abril… y Mariposa-sueño.
(In)vocación por el paria, de Pedro Péglez González (2000).
Examen de fe, de José Luis Serrano (2001).
Otra vez la nave de los locos, de María de las Nieves Morales (2002).
Cántaro inverso, de Pedro Péglez González (2004).
Toque de queda, de Carlos Esquivel (2005).
Atormentado de sentido , de Ronel González (2006).
Etiquetas: Cienfuegos, Cucalambé, décima, jornada, mujeres, poesía, premios
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