Cuba Ala Décima

Sitio del Grupo Ala Décima para los amigos del mundo interesados por la poesía escrita en estrofas de diez versos en español. Director: Pedro Péglez González. Subdirectores: Modesto Caballero Ramos y Karel Leyva Ferrer. Corresponsales: Miembros y colaboradores del Grupo Ala Décima. Asistencia técnica: Belkis Amión. (Visualización más aceptable por el navegador Mozilla Firefox)

lunes, enero 09, 2012

XXI Feria del Libro Cuba 2012


Palabras
escritas
en el prólogo
por otro
¿inocente?

Prólogo de Jesús David Curbelo al libro Palabras en la arena, de José Manuel Espino, obra ganadora en décima en el Premio Fundación de Santa Clara 2010



(…) Es lo
que intenta Espino en este cuaderno que asume la actitud neovanguardista de proponer continuas relecturas condicionadas por la interrelación de la ficción con la historia, la teoría y la crítica literarias, como apuntan las anotaciones intertextuales con varios “dioses” de la poesía contemporánea cubana y, claro, del propio autor: Gastón Baquero (en los textos “Palabras en la arena” y “Coartadas de un inocente”), Raúl Hernández Novás (“Conversación con el Nictálope”), Fina García Marruz (al menos en el rejuego con el título “Las oscuras visitaciones”), Jorge Luis Borges (“Palos de ciego”) y Arthur Rimbaud (“Bitácora del hereje”, con vocales del trópico e iluminaciones). Incluso, un texto cuyas fuentes y referencias son menos rastreables (“Reescrituras en el Jardín de los amantes”), apunta desde el nombre hacia la revisitación y el pastiche tan del gusto posmoderno de la neovanguardia. (…)

Mediante este enlace con nuestra sección Decimacontexto el prólogo completo

Con este link, “Había una vez un escritor…”, palabras de presentación de este volumen en el Sábado del Libro, noviembre 2011


José Manuel E
spino Ortega (Colón, Matanzas, 1966) es Licenciado en Economía y promotor cultural en su ciudad natal. Cuenta con una veintena de libros publicados y más de veinte premios literarios, de los cuales el primero fue justamente en décimas, en el Encuentro Nacional de Talleres Literarios de 1987. Entre sus títulos ya aparecidos se encuentran Sueño de una noche de verano (Ediciones Matanzas, 1989), Barco de sueños (Ediciones Unión, 1995), Rantés vive en la otra puerta (Editorial Letras Cubanas, 1997) y El libro de Nunca-Jamás (Editorial Gente Nueva, 2003). La Edad de Oro y La Rosa Blanca son galardones que lo ubican de lleno en la avanzada de la literatura para niños. De su decimario Palabras en la arena hemos publicado antes los poemas Primera negación de Claudia, Safo escribe en la arena…, Diálogo con Sthephanie mujer de todos y Cabaret. Ofrecemos ahora otro de los textos del libro, mencionado por Curbelo en su prólogo:


PALOS DE CIEGO


Borges y yo nos soñamos en un tiempo quizás ido,
zozobrantes por el ruido de la lluvia y sus reclamos.

Borges y yo nos odiamos en páginas casi muertas, tomando rosas inciertas del jardín que bifurcaba.

Borges y yo ante la aldaba de alguna ciudad sin puertas.

El que fue esa lluvia de oro, daba sus palos de ciego: Chuang Tzu, mariposa luego, Ulises sin más decoro que aceptar su propio azoro, la llanura, el asesino, una estatua en el camino, entrampamientos de cal, el tigre vasto y fatal, su marasmo repentino.

Yo le busco en la escritura, tardía forma en que asoma y se escapa la paloma dejándonos la espesura.

Yo le busco en la blandura de Buenos Aires, traduzco su pecho lujoso, brusco entre imágenes macabras, malabar de las palabras. Yo le busco. Yo le busco.

Borges y yo/ larga ausencia.
Borges y yo/ torpes ojos.
Borges y yo/ qué cerrojos.

Borges y yo/ cuál demencia.
Borges y yo/ vil dolencia.
Borges y yo/ un ajedrez.
Borges y yo/ su avidez.
Borges y yo/ fiero puño.
Borges y yo/ fiel rasguño.
Borges y yo/ desnudez.

Él pedía alguna gracia, soplaba el viento de averno y era Borges tan eterno, tan Borges, tan su falacia. La intemperie que se espacia lo vuelve un ciego perfil, lo confina a un tiempo hostil que llamarán la memoria, como lluvia provisoria rompiéndose en el cantil.

Yo fui aquel pez de Agrigento y el hombre que lo recuerda, la cicatriz a su izquierda, el mar temeroso, lento; el tajo en la noche, aliento del azul en su impostura, para amansar la locura el naufragio por estampa, digamos que fui una trampa, ficciones, literatura.

Borges y yo, la sospecha de transcurrir en los días repasando melodías con el alma más deshecha.

Borges y yo, siempre acecha si el organillo prohíbe. No sabemos ya quién vive o quien muere entre los dos, mas descubrimos a Dios que sin ojos nos reescribe.


Mediante los siguientes enlaces, otros dos poemas en estrofas de diez versos de José Manuel Espino: Variaciones en la caja de música del triste
y Décimas para el enemigo. Otros acercamientos a su quehacer poético, en el sitio web Tus poemas.

MÁS INFORMACIÓN SOBRE LA DÉCIMA ESCRITA EN LA PROVINCIA DEL AUTOR HACIENDO CLIC AQUÍ:
MATANZAS

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