Isbel, un joven poetadefensor del entorno,
y su poema Seiba
Nunca es demasiado lo que haga el ser humano en defensa de la naturaleza. Lo sabe bien, y actúa en consecuencia como un persistente activista en la preservación del entorno, el joven poeta Isbel Díaz Torres (Pinar del Río, 1976) Licenciado en Biología, miembro de la Asociación Hermanos Saíz, colaborador destacado del Grupo Ala Décima y especialista de informática en 
Isbel, además, es graduado de la primera promoción del Curso-Taller Historia y Práctica de
De su poemario inédito De los árboles es este elegante poema en décimas endecasilábicas de rima asonante.
SEIBA
(muerte)
Despliégase el silencio de la seiba
entre la noche, cuya luz corona
a la seiba misma, y su pecho adorna
de silbos tenues. La umbría venera.
Es un culto ancestral en que se enredan
exequias y celajes misteriosos,
un peinarse lento del árbol solo
al final del ave y su leve trino,
es el verde a la sombra como un hijo,
una tabla de pan, de muerte un soplo.
(árbol)
Ha cesado la ofrenda, su caída
hacia la tierra, su río ha cesado,
se adentra ahora a alimentar al árbol
que preside el paisaje en agonía.
Ya no hay calor afuera, pero encima
tañe en la magia de la brisa un eco,
mordiendo el tronco, acariciando el suelo
sin acceder a la raíz oscura:
pide entonces el centro de la lluvia
en la seiba romper callado un beso.
(juventud)
Sus ramas las espinas amurallan,
el tronco adolescente también duele,
primero pez desnudo, espino agreste,
después zarza titánica entre zarzas.
El verde a la corteza aún se amarra
y tiñe enamorado las agujas:
es vano tanto amor si las alturas
habrá de penetrar en pocos años
la seiba voluptuosa que sin manos
de espinas y de verdes se desnuda.
Una pluma, en allegro se descorre,
arranca de la altura un botón tierno,
crisálida viajante, justo yerro
de niño que albedrío y viento escoge.
El éxodo es aquí tan sólo un pobre
ademán en las nubes vespertinas
que acogen al embrión a la deriva,
y llévanlo hasta el tiempo y hasta el sitio
donde habrá de emerger, si hay cielo limpio,
la savia congelada en la semilla.
Usted puede contactar con este autor mediante la siguiente dirección email: dmcplaza@cubarte.cult.cu
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Etiquetas: décima, jóvenes, naturaleza, poesía




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