Falleció Ana Galindo
Una pérdida desgarradora
Amanecí con esta dolorosa noticia: Falleció Ana Galindo, mi hermana de luchas desde los años 60, en la Unión de Jóvenes Comunistas y la Organización de Pioneros. Luego, en el Semanario Pionero, donde compartimos durante 21 años tareas de dirección, ella como subdirectora de la publicación. Sus hijos Tamara, Tania y Alejandro crecieron entre nosotros, entre la revisión de páginas y los avatares de los cierres periodísticos. De ese modo nos hicimos una misma familia. Ya más acá en el tiempo, tras fundarse el Grupo Ala Décima, Alejandro, como artista de la plástica, se convirtió en el colaborador nuestro que siempre ha sido, y Tamara, como fotógrafa, ingresó a la agrupación para convertirse en la titular del lente en nuestras premiaciones de concursos y otros encuentros. Todo ello lo disfrutó Ana como cosa propia, como lo que era: fruto de una relación familiar forjada en el cariño que brota de los empeños compartidos. A su memoria y a su presencia eterna entre nosotros, van estas palabras, adoloridas pero firmes en la verticalidad de la que siempre fue ejemplo para nosotros.
En este
momento, se nos está permitiendo visualizar solamente las dos o tres últimas
entradas, lo cual está absolutamente fuera de nuestras manos, de modo que a la
recomendación que siempre hemos hecho a nuestros visitantes de atender a las
informaciones recogidas en el panel derecho, añadimos la de ver el sumario —los
diez textos más recientes—, en los finales de ese panel.
0 Comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]
<< Página Principal